viernes, 27 de agosto de 2010

A mi hija.


Que sea una mujer sincera, que camine derecha y con la vista al frente, que al mirar atrás una sonrisa vuelva a su rostro iluminar, evocando en el recuerdo el camino que la vió pasar.
Que sea una mujer que sabe, amar y perdonar, que el miedo no la contamine y sea capaz de continuar, cuando esas cosas que duelen no dejan de golpear.
Que sea una mujer paciente, sabiendo que ha de llegar, a todo su debido tiempo, nada nunca sale mal, existe ese motivo...en el recorrido lo has de encontrar.
Que sea una mujer libre, y nadie la ha de golpear, porque quienes tropezamos con los golpes y nos supimos levantar, criamos a hijas sabias...imposibles de voltear!
Que sea lo que ella sienta, su misión, su pasión real...que sea esa compañera...de su mano hasta el final

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Me complace que hayan elegido emprender este viaje conmigo. Es mucho más fácil y mucho más divertido con ustedes que sin ustedes. (Neale Walsh...y yo.)