A mi hija.


Que sea una mujer sincera, que camine derecha y con la vista al frente,

que al mirar atrás una sonrisa vuelva a su rostro a iluminar,

evocando en el recuerdo el camino que la vio pasar.

Que sea una mujer que sabe amar y perdonar,

que el miedo no la contamine y sea capaz de continuar

cuando esas cosas que duelen no dejan de golpear.

Que sea una mujer paciente, sabiendo que ha de llegar;

a todo su debido tiempo, nada nunca sale mal,

existe ese motivo... en el recorrido lo has de encontrar.

Que sea una mujer libre, y nadie la ha de golpear,

porque quienes tropezamos con los golpes y nos supimos levantar,

¡criamos a hijas sabias... imposibles de voltear!

Que sea lo que ella sienta, su misión, su pasión real...

que sea esa compañera... de su mano hasta el final.

— Laura María Eugenia Risso

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Comentarios

  1. Iluminación... sin más. Solo del silencio se canaliza tanto amor. Que mensaje de madre a hija!!! Te admiro Lau. Te abrazo con amor a vos y tus pimpollos. Siempre en pie, como te caracteriza a cada paso... aún, frente a los desafíos que duelen pero fortalecen en sabiduría...

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