miércoles, 18 de febrero de 2009

Yo Argentino

Este post es sumamente reflexivo.
A raíz de varios sucesos desgraciados, en mi entorno cercano, y un poco mas lejano, me pregunto, ¿donde quedaron los valores morales?

Prefiero creer que a veces no pensamos, que estamos tan metidos en la vorágine diaria de la vida y el trabajo, que no nos alcanzan las neuronas disponibles para "ocuparnos" de ciertas cosas.

Lo anterior es utópico, irreal, los valores deben estar siempre presentes, ¡en cada uno de nuestros actos!
Puedo comentar, por ejemplo, que en mi ciudad la ola delictiva está sucitando movimientos vecinales organizados, para asegurarnos de alguna manera la necesidad de vivir en armonia y relativa  tranquilidad. Los hechos policiales se agravan, y son, lamentablemente menores de edad los que corrompen el sistema.

  • Leo la nota sobre la mujer que después de reiterados abusos y golpes, y soportar años de maltrato doméstico, asesinó a su marido sin querer.
  • Veo el video de los rescatistas del joven muerto en el aconcagua, y escucho sus comentarios, y si bien es solo un fragmento de lo que puede haber sucedido en ese trágico momento, lo que oigo es cuanto menos triste, carente de sentimientos.
Pasan muchas cosas, a mi alrededor estan pasando muchas cosas, de las que no hay vuelta atrás, cuando suceden ya está, y me cuestiono, y me siento triste, inventándo excusas para comprender ¿que pasa con todos?

La frase del "yo, argentino" sintetiza la idea del yo inocente, del yo que se ocupa solo de si mismo, del yo que no se inmuta frente a la injusticia o a un acto de barbarie.
Yo soy argentina, y no puedo evitar tener valores morales, y en ellos me apoyo cuando me digo, ¡algo hay que hacer, las cosas no pueden seguir asi!

Comenzando por casa, siempre, porque cuando nos damos cuenta, nuestros hijos son delicuentes, drogadictos, vagos, sin rumbo, sin educación, y eso me aterra, porque allí la tarea se complica, ¿como reeduco a joven que vivió sus últimos 3 o 5 años delinquiendo, sin el seguimiento de sus padres?

Desde mi lugar me tomo el gran trabajo de vivir educando a mis hijos en VALORES, para que el dia de mañana, sean personas de bien, y puedan seguir con mi idea, de que si todo está como está es culpa de nosotros mismos, y ¡ALGO HAY QUE HACER!
Me complace que hayan elegido emprender este viaje conmigo. Es mucho más fácil y mucho más divertido con ustedes que sin ustedes. (Neale Walsh...y yo.)