martes, 3 de febrero de 2009

Sin empleo

Lo que siempre supe hacer, me corrijo, lo que jamás me costó hacer, y utilicé como recurso a la hora de escribir historias no basadas en la mía, es ponerme en la piel de otro.
Hoy recurrió a mi mente esta forma de encarnar una idea.

Y sin empleo, muchas alternativas no tengo.
¿Que derechos tendré?¿Quién respaldará mis cuentas asumidas?
Me dan la indemnización, que al ritmo de la economía en uno o dos meses será solo un recuerdo.

Preocupada hasta la desesperación, con hijos a cargo, en un lugar donde la competitividad obliga a bajar el "precio" que pido por mis servicios (obviamente hablando de capacidad laborar, para nada sexual, valga la aclaración), y con una tasa de desempleo creciente, recuerdo los años viejos, los de mis padres y abuelos.
La inflación, mas acá la época del reinado de Don Carlos Saúl y su uno a uno, el corralito, la supuesta estabilidad, el temblor del sector del agro, y hoy la incertidumbre del desempleo.

Que en este país hemos pasado ya por esto. Y mis padres y abuelos siguieron vivos.
Era yo muy pequeña como para saber con exactitud cuales fueron sus métodos de subsistencia en crisis, pero tengo bien presente los bolsones de fideos, la cascarilla en vez de café, la ropa prestada y pasada de hermana a hermana, las barbies que jamás tuve, las vacaciones al río, a 150 k.m., los cumpleaños con torta de dulce de leche y coco rayado.

La falta de empleo (Que se seinte, pero no se asume) acarrea más de un conflicto. Estrés indudablemente, nerviosismo, y desesperación creciente mientras la cosa no cambia y no logro conseguir otra ocupación redituable.Globalizando puedo recordar saqueos, robos armados, y no quiero seguir pensando.

Necesito un respiro de esperanza, dije que mis padres y abuelos siguieron viviendo...La economía se reactivó en la vida cíclica de Argentina, algo pasará.

Hasta ayer mi trabajo me daba la libertad de espectar un futuro, de prever un crecimiento hacia un confort necesario.
Hoy sin empleo me sumo a la lista de hombres y mujeres que esperamos una solución, que no deseamos ser parte de la "ayuda social" que brinda nuestro gobierno, y que estando por primera vez en esta situación, sabemos que NO hacer, donde no caer, cual es el límite de la desesperación y los valores morales, pero no sabemos que SI hacer, para seguir dándole a nuestra familia la dignidad y el ejemplo del trabajo honrado como medio para subsistir.

Esto puede pasarnos a todos, (deberíamos opinar todos)

Y veo que hay gente, mas que nada del sector agrario, que depués de pedirnos ayuda, apoyo, comprensión, cuando quiseron aplicarles la suba en las retenciones, que está vacacionando en otros países, claro, ayudando a la economía nacional, ¡viva Argentina!.

Y después nos quejamos de los políticos.

Indudablemente la educación, pasa por casa, y del valor de las palabras y los actos, nadie hace honores.
Me complace que hayan elegido emprender este viaje conmigo. Es mucho más fácil y mucho más divertido con ustedes que sin ustedes. (Neale Walsh...y yo.)